
Los nayaritas fueron sorprendidos en su casa, cuando parecían tener la mesa puesta para llegar a 23 unidades, contra los Dorados de Sinaloa que llegaron en calidad de último lugar general, se conformaron con la ventaja mínima al minuto 29 por conducto de Eder Pacheco.
Los sinaloenses no se resignaron a sufrir su quinta derrota del torneo y al 67 empataron con gol de Humberto Segundo Osorio y ya en tiempo de compensación Luis Alberto Orozco se convirtió en el héroe del partido al marcar el segundo y poner el marcador definitivo en 1 – 2.
El triunfo de los visitantes fue la tendencia de la novena jornada en la antesala del máximo circuito, de los siete partidos, cuatro fueron tropiezos de los locales, dos empates y solamente el Atlético San Luis logró la victoria en su terruño, que además fue contundente al son de 4 – 1 sobre Toros Celaya que se fue al fondo de la clasificación.
En total se anotaron 16 goles, los hubo en todos los frentes, en los que menos fue en Mérida con los venados que cayeron como anfitriones por la mínima diferencia contra el Zacatepec, que a través de Omar Mendoza, a un minuto de concluir el tiempo reglamentario, logró salir de la península con el botín de los tres puntos.
El otro cotejo que se definió por solamente un gol fue el triunfo de visita de los Correcaminos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas sobre los Freseros del Irapuato, que se mantienen al fondo de la tabla de cocientes, mientras que el líder del torneo anterior llegó a 15 unidades para ponerse en el quinto escalón.
Los también tamaulipecos Estudiantes Altamira tenían como fortaleza su casa, sin embargo en la fecha nueve perdieron su calidad de invictos como locales, al caer por 0 – 2 ante los Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, sin embargo ambos cuadros están dentro de la zona de calificación.
Los Lobos se fueron al segundo lugar y en el tercero se mantienen los Mineros de Zacatecas, que de visita lograron un valioso empate a uno frente a los Potros de Hierro del Atlante y la otra igualada a un gol fue de los Alebrijes de Oaxaca contra los rayos del Necaxa.
