En una final marcada por las críticas hacia la mala organización y presunta deshonestidad e inexperiencia de los jueces, los Centauros de Pachuca no pudieron refrendar el título que obtuvieron en la Segunda Temporada de la Liga Mexicana de Tae Kwon Do.
El equipo hidalguense que se había mantenido invicto en la tercera temporada y en buena parte de la anterior en que se coronó, perdió por 58 a 47 frente a los Jaguares de Mérida, en un choque que también fue cuestionado por los aficionados que consideraron injusta la marcación de los jueces.
Con el equipo de Centauros alineó el inglés Aaron Cook, quien está clasificado en el número uno de la categoría de menos 80 kilogramos de la Federación Mundial de Tae Kwon Do, sin embargo no fue suficiente para que el cuadro hidalguense superara el primer obstáculo en la gran final.
Por su parte los Jaguares de Mérida ya no pudieron concretar el triunfo absoluto, pues cayeron ante los Guerreros de Puebla que se coronaron en la tercera temporada ante dudas manifiestas de la honestidad de los jueces para calificar el combate definitivo.
Una de las formas en que el público protestó, además de los comentarios cercanos y en redes sociales, fue abandonar las instalaciones de la Sala de Armas de la Ciudad Deportiva en el Distrito Federal, cuando aún se desarrollaban los combates.
Si bien el formato TK 5 bajo el cual se desarrollan las acciones de la Liga Profesional Mexicana es emocionante y espectacular, lo cierto es que no ha logrado levantar el interés esperado, al grado que la gran final fue de entrada gratuita.
Respecto a lo que sucedió en la contienda final en el transcurso de la semana seguramente habrá comentarios de los directivos tanto de la propia Liga, como de los equipos y la Federación Mexicana de la especialidad. Por los pronto Centauros si percibió que “fue un robo” pues el equipo poblano es propiedad del director de la LMTKD, el coreano Dai Woon Moon.
