Este domingo, la emoción del cuadrilátero se hizo presente en sus dos vertientes más populares; por una parte, en Los Ángeles, California, la WWE presentaba Summerslam, el evento más grande del verano, mientras en la Arena Ciudad de México, la AAA y su Triplemania XXII hizo lo propio.
Del otro lado de la frontera, Summerslam hizo brillar su cartel, colocando buenas luchas para llamar la atención del público; Seth Rollins y Dean Ambrose, acompañados de casi veinte leñadores, se llevaron gran parte de los aplausos de la noche, tras armar una verdadera batalla campal entre los leñadores, entre los cuales destacaban Kane, Goldust, R-Truth, Luke Harper y Erick Rowan, Seth logró aplicarle un fuerte golpe a Dean con el maletín de Money In The Bank para ganar el combate.
Más tarde, la leyenda del ring, Chris Jericho, se enfrentó al recientemente popular Bray Wyatt en un combate digno de verse una y otra vez, con un púbico totalmente dividido, ambos dieron hasta el último aliento hasta que Bray aplicó el “Sister Abigail” para llevarse no solo la lucha, sino el respeto de muchos al derrotar a Jericho.
Después de años de retiro, la princesa de la WWE; Stephanie Mcmahon, demostró que aun tiene “el toque” al derrotar a Brie Bella, sin embargo, necesitó de la ayuda de su marido Triple H y de la traicionera Nikki Bella para llevarse la gloria.
Una verdadera masacre fue la que sufrió John Cena en el evento estelar a manos de Brock Lesnar, quien con una relativa facilidad, pudo controlar los ataques de Cena y al final del combate, con un F-5 llevarse la victoria y los cinturones del Campeonato Mundial y de la WWE.
Mientras esto ocurría en Estados Unidos, aquí en México, un paisano regresó con aplausos, Alberto del Rio llegó a la Arena Ciudad de México dando un nacionalista discurso, y siendo interrumpido por Konnan y los Perros del Mal, iniciando de forma extraordinaria Triplemania XXII.
Cuatro luchadores se enfrentaron por el título máximo en aquel momento, la Copa Triplemania XXII, Myztezyz, Cibernético, Hijo del Perro Aguayo y el Dr. Wagner Jr. realizaron las hostilidades más ovacionadas hasta entonces, siendo eliminados Wagner y Cibernético, el Perro y Myztezyz protagonizaron los últimos segundos del combate, el cual finalmente fue para el perro, pero la celebración no duraría nada.
Alberto del Rio, a pesar de las clausulas de no luchar durante 90 días tras su salida de la WWE, retó al Perro tras su victoria, y en pocos minutos, fue él quien se llevó la ovación de la noche al hacer rendir a Aguayo con el Cross Armbreaker; finalmente, con la bandera de México, Alberto celebró su regreso al país, y una inolvidable edición de Triplemania, en un combate internacional contra Summerslam. (Carlos Santamaría).
