Ya se anticipaba que para los Tuzos del Pachuca el duelo contra las Chivas Rayadas del Guadalajara en la jornada cuatro del Torneo Apertura 2014 tendría especial trascendencia y más aún la forma en que lograron el triunfo en un Estadio Hidalgo pletórico.
Familias completas y grupos de amigos con playeras rojiblancas pudieron observarse desde la mañana del sábado y así se vistió la mayoría del estadio, pero pesó más la indumentaria azul y blanco, cuyos portadores si pudieron celebrar y hoy junto con su equipo tienen la tranquilidad de haberse metido a la zona de calificación.
Con los tres puntos que se ganaron frente al Rebaño Sagrado, los Tuzos llegaron a seis unidades, lo que implica una productividad del 50 por ciento, además con la goleada de 3 – 0 pusieron números negros en su diferencia de goles.
Pero en el choque contra el equipo más popular del futbol mexicano no se puede dar sólo la referencia numérica, pues existe una fuerte carga emocional que los jugadores viven en la cancha y se disfruta o se sufre con intensidad en las tribunas.
Así que el Pachuca se ha quedado con el botín completo, suma puntos para meterse a la región de privilegio en la tabla, destapa su ofensiva, se carga de confianza y de paso le pega al acérrimo rival que no había perdido en el torneo y que tiene un partido pendiente.
Por si fuera poco, dos de los goles de la escuadra hidalguense fueron obra del argentino Ariel Nahuelpán, quien en anteriores compromisos había fallado con el arco abierto, esta vez sus compañeros volvieron a ponerle centros cómodos que no dejó escapar, en el primer tiempo a pase del juvenil Erick Gutiérrez y en el segundo por el experimentado Walter Ayoví.
Para darle un mejor sabor al triunfo y poner el más uno en la diferencia de goles, en tiempo de compensación el canterano Hirving Lozano estrelló su disparo en el portero José Antonio Rodríguez, estuvo atento al rebote para bombear el esférico y poner el 3 – 0 definitivo.
También de destacar la actuación de Óscar “Conejo” Pérez, que le da confianza y solidez a toda la estructura del equipo, y de hecho fue fundamental en el marcador, sobre todo porque evitó que las Chivas se pusieran en ventaja en los primeros minutos del encuentro cuando jugaban con mayor soltura y quizá si Carlos Fierro hubiera anotado en la primera que tuvo, la historia habría distinta.
Hoy los Tuzos no tuvieron actividad y retornarán a sus entrenamientos mañana, luego de una semana intensa y positiva con los triunfos tanto en la Liga de Campeones de Concacaf y por supuesto en la Liga MX.
