
La expectativa de entrada con la presencia del mejor rejoneador del mundo era mayor, sin embargo el entusiasmo de los asistentes cubrió la otra mitad de plaza que no tenía espectadores. El respetable aplaudió primero el paseíllo a la usanza charra y luego durante un minuto a la memoria del recién fallecido empresario José Chafik Hamdan.
Los tres personajes anunciados en el cartel son atractivos para la afición hidalguense, tienen querencia en esta tierra por diferentes razones, por ello aunque se esperaba primero la salida del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, fue aplaudido el encuentro con el ruedo del novillero hidalguense Antonio Lomelín.
Lomelín fue brve con el capote, entregado con la muleta, ante un toro que embestía incierto por la izquierda y cada vez mejor por derecha, así que el novillero sacó jugo de su enemigo y al matar de certera estocada el público pidió oreja que no fue concedida, a cambio el hidalguense dio vuelta al ruedo entre ovaciones, para luego escuchar silencio en el segundo de su lote.
La vuelta del novillero fue el mayor festejo de la tarde, pues Pablo Hermoso tuvo división de opiniones en sus dos toros, aportados por la ganadería de Fernando de la Mora, bien presentados, bravos, pero el español falló en la suerte de matar en ambos casos y con ello la emoción de sus banderillas se vino abajo.
El matador Uriel Moreno “El Zapata”, ha sido por sí el motivo de buenas entradas en la Vicente Segura y esta vez la afición volvió a manifestarle su cercanía, aplaudió su labor con la muleta, con las banderillas, pero también falló con el acero para perder el trofeo y quedarse solamente con la ovación en los dos toros de su lote.
Así comenzó la fiesta, falta una corrida más, el regreso a los ruedos de Juan Luis Silis, luego de la cornada que recibió en el escenario al que ahora festeja, para el que se alista con profesionalismo y entrega, para compartirlo con Julián López “El Juli” en el ya próximo mes de mayo.
