
Después de algunas horas de tensión y un largo diálogo, el secretario general Francisco Sinuhé Ramírez Oviedo descartó que haya hecho cualquier pacto y refrendo su compromiso con el magisterio hidalguense de velar por sus derechos laborales.
Ramírez Oviedo dijo que el temor de algunos de sus compañeros se debía a una confusión y falsos rumores o mentiras, por lo que decidió reunirse con el comité ejecutivo seccional para aclarar el mal entendido, ya que el objetivo de todos es cuidar y velar por los intereses magisteriales.
El líder de la sección XV señaló que ya quedaron claras las aportaciones que el sindicato nacional de trabajadores de la educación debe realizar respecto a la reforma educativa sin embargo aseguró que la permanencia de los profesores no está en duda pues se van a blindar los derechos de los compañeros.
Francisco Sinuhé dijo que la inquietud generalizada de los maestros era la idea equivocada que algunos tenían de que se había pactado la evaluación docente con la secretaria de educación pública o con el gobierno, lo cual califico de falso pues señaló que este proceso ni siquiera está definido por el Instituto nacional de evaluación que será el encargado de determinar cómo se realiza esta cuestión.
El secretario general del sindicato dijo que la forma en la que en un futuro se realice la evaluación magisterial no está en sus manos y esta la determinara el congreso en su momento y se contará con la reglamentación correspondiente para realizarla adecuadamente.
Manifestó que la unidad persiste en el sindicato y descartó acciones de protestas o suspensión de actividades en las escuelas por esta cuestión.
Negó divisiones al interior de la sección XV o con ex secretarios generales, a los que les reconoció el aporte que le han dado al gremio, después de varias horas los maestros se retiraron sin complicaciones.
