El empate sin goles ante la Máquina Cementera de la Cruz Azul y la combinación de resultados que se gestó en la jornada 15, dejó a los Tuzos del Pachuca aún con la posibilidad numérica de acceder a la liguilla, pero sin producción ofensiva se ve muy lejana.
Aunque no fue abrumador, Cruz Azul dominó a los Tuzos en el Estadio Hidalgo, lo que dejó ver que a pesar de los números que ofrecen alguna esperanza, en la cancha el desempeño del cuadro dirigido por Enrique Meza no muestra empaque para acceder a la fiesta.
Los Tuzos tuvieron cinco tiros a portería, solamente uno menos que los Cementeros, sin embargo en ninguno de esos acercamientos lograron realmente inquietar al arquero suplente de los visitantes, Guillermo Allison, quien en general tuvo una tarde tranquila.
En cambio la media docena de intentos a puerta de parte de los dirigidos por Guillermo Vázquez, fueron propicios para mostrar que en la portería pachuqueña hay experiencia y seguridad en el trabajo que realiza Óscar “Conejo” Pérez.
Con este resultado Pachuca se quedó en el lugar 13 con 16 puntos, lo que representa un rendimiento del 35.56 por ciento, con tres victorias, cinco derrotas y firmó su séptimo empate de la campaña, el quinto en calidad de local y segundo sin anotaciones luego de tener el mismo marcador contra Pumas en la fecha nueve.
El problema del Pachuca por supuesto es su pobre producción ofensiva, con 13 goles está sólo por encima de Pumas y con uno menos que Guadalajara y el Atlante que están en los últimos lugares de la clasificación sin mayores aspiraciones este torneo.
Además, una de las esperanzas para solucionar la falta de gol en el equipo pachuqueño, Duvier Riascos, quien llegó como la contratación bomba del pasado régimen de transferencias, entra de cambio en el segundo tiempo, muy revolucionado y sin conectarse con sus compañeros, sólo persigue la pelota y por supuesto está muy lejano a ser el creativo y concreto que fue con Xolos de Tijuana.
