Aún con las ventajas que les dio estar en casa, contra un equipo muy modesto y que jugó a 2 mil 400 metros más de altitud respecto a lo que acostumbran en Haití, los jugadores de la Máquina Cementera de la Cruz Azul se cansaron de fallar frente al arco y sólo obtuvieron un triunfo de 3 – 0 en la Liga de Campeones y Subcampeones de Concacaf.
Cruz Azul tuvo las oportunidades como para dejarle muy alta la meta al Herediano de Costa Rica y por ende dar por definido prácticamente el pase como primer lugar a la siguiente ronda de la competencia, sin embargo la diferencia es alcanzable para los ticos.
Con el 3 – 0 sobre el Valencia de Haití, la Máquina llegó a nueve unidades, mantiene el paso perfecto y tiene la posibilidad de que un empate los ponga en el camino rumbo al título, sin embargo una derrota en la última jornada los podría dejar al margen del liderato de grupo.
Herediano de Costa Rica, rival en turno, tiene seis unidades, con 10 goles a favor y seis en contra, mientras que el equipo mexicano tiene nueve puntos, con ocho goles para su causa y solamente uno recibido, por lo que su diferencia es de tres goles mejor que los costarricenses.
De esta forma a los ticos, que jugarán en su tierra el martes 22 de octubre, justo unos días después de que la Máquina juegue el Clásico Joven, les bastaría con un triunfo con dos goles de diferencia para quedarse con el puesto de honor en el grupo tres.
Los aficionados de Cruz Azul saben que las fallas de su equipo les pueden costar caras, por eso abuchearon a Mariano Pavone, quien volvió a mandar su disparo desviado del arco en los minutos finales del encuentro, un gol que habría obligado al Herediano a ganar por tres goles.
Por otra parte el grupo cinco se apretó con el triunfo por 2 – 0 del Montreal Impact sobre el Heredia que con seis puntos en dos juegos se encaminaba a una calificación sencilla, pero aún tiene que batallar en la última jornada que se jugará en octubre.
