Con el mejor partido que ha dado el equipo dirigido por José Manuel “Chepo” de la Torre en lo que va del año, el tricolor se impuso por contundente 4 – 1 a la escuadra de Costa de Marfil, en partido amistoso celebrado en Nueva Jersey, Estados Unidos.
La actitud del conjunto nacional fue diferente desde el inicio del encuentro, mostraron coraje y hambre de triunfo, aunadas a una buena conjunción y comunicación entre sus líneas, por lo que pronto empezaron a generar sensación de peligro en la cabaña africana.
El goleador en el torneo local, Ángel Reyna, estuvo muy participativo y al minuto 10 mandó un centro que tocó Oribe Peralta, pero fue la pierna del contrincante Arthur Boka la que mandó el esférico al fondo para abrir el marcador.
Con la ventaja, lejos de conformarse el equipo mexicano fue por más y encontró el segundo gol al minuto 28 a través de Oribe Peralta, quien puso un sello distintivo en el conjunto azteca y antes de culminar la primera mitad puso el 3 – 0.
En el arranque del complemento la tónica fue la misma, sin embargo conforme pasaron los minutos el partido bajó de intensidad y el equipo mexicano empezó a ceder terreno. Al minuto 60 Gerrado Torrado cometió mano dentro del área y Dridier Drogba, quien entró para la segunda parte cobró con determinación para el 3 – 1 e impulsar a su equipo.
“Chepo” de la Torre realizó varios cambios y se modificó también el funcionamiento del conjunto, a partir del minuto 56 ya estaba en la cancha Damián Álvarez en su debut con la verde, Christian “Chaco” Giménez salió al 76 y todo apuntaba a que así terminaría el encuentro, sin embargo Reyna puso la cereza del pastel a pase de Diego Reyes en un buen tejido de jugada para colocar cartones definitivos de 4 – 1.
Más allá del debut de dos jugadores nacionalizados y la goleada en sí, la noticia para el conjunto mexicano es la carga de entusiasmo que deja un marcador así y sobre todo que los jugadores empiezan a reencontrarse en el terreno de juego, ahora sólo tienen que mantener el nivel y demostrar lo mismo, o más, en la eliminatoria mundialista, no sólo para obtener el boleto, sino para recuperar el papel de “gigante” en la zona de Concacaf.
