
Retrato íntimo es un film francés protagonizado por Audrey Tatou, Gilles Lellouche y Anais Demoustier basado en la novela del mismo nombre de Claude Miller, quien falleció en abril del 2012, mismo año en que clausuró el festival de Cannes y fue nominado para la Palma de oro.
La historia se desarrolla en la Francia de 1920. Donde Therese es una mujer de alma libre llena de pasión y a pesar de no estar enamorada es obligada a contraer matrimonio, la mediocridad y mentalidad pueblerina de su marido la llevan a buscar la manera de escapar para poder lograr sus sueños como viajar a París y empaparse de cultura pero lo pierde todo cuando es acusada por intento de envenenamiento y es deshonrada por su familia.
La vida opresiva de la provincia francesa en un mundo de terratenientes dedicados a la caza o a procrear hijos y cuyo horizonte sólo se ve alterado por algún incendio en los bosques es el terreno propicio para este drama que se cocina a fuego lento, para estallar cuando menos se lo espera.
El personaje protagónico corre a cargo de Audrey Tatou, la actriz francesa que saltara a la fama en el personaje de Amelie, esta vez Tatou compone un protagónico que a diferencia de aquel no busca de entrada ganarse la simpatía del espectador sino que resulta sombrío y amargo como su esposo Bernard aparece Gilles Lellouch.
El cineasta Claude Miller de la Nueva Ola de los años 1960 discípulo de Goddard y Truffaut, especialista en historias de misterio “al estilo francés” con pasiones desenfrenadas, muertes y mujeres enigmáticas, retrato íntimo es su película póstuma, puesto que se estrenó en el Festival de Cannes de 2012, apenas un mes después del fallecimiento de Miller a los 70 años.
