Con la implementación del programa de Prevención de Sobrepeso y Obesidad en Escolares de Hidalgo (Pesoeh), se ha logrado disminuir en alrededor de un diez por ciento el crecimiento de esta problemática en estudiantes de la zona de Tula, donde niños de primero a tercer año, tiene una prevalencia del 40 por ciento de obesidad, con 15 kilogramos sobre su peso normal informó el titular del proyecto Marcos Galván.
Al dar a conocer el resultado de los estudios a decir del funcionario, se encontró que en la región de Tula registra el mayor número de menores obesos en el estado, a diferencia del resto donde el porcentaje es de 30 por ciento, en esa zona, es de 40 por ciento.
Entre las variables a decir del investigado, se detectó que para el registro de este problema, es la industrialización de la zona, la disponibilidad económica de los habitantes y la contaminación.
Refirió que el gasto económico de los menores es mayor al de otras regiones del estado, en la escuela particular se detectó que los menores llevaban hasta50 pesos para comprar sus alimentos durante el horario escolar, además que el grado de industrialización también ha traído en la zona un cambio en el dieta alimenticia, con preferencia a la comida rápida.
Aseguró que en el estudio se detectó que los menores que radican en esa región tienen menos gasto de oxígeno que los niños de otras demarcaciones, debido a la contaminación lo cual incide a nivel de los genes, esta es una posibilidad que no alcanzó a ser totalmente analizada en este tiempo, por lo que continuará su estudio. Además del problema de sobrepeso dijo, que este ha derivado en daños a la salud con un incremento en triglicéridos, colesterol y glucosa.
«El programa tuvo éxito logramos un 10 por ciento favorable al Pesoeh, ahora toca al gobierno del estado, determinar si este se amplía a otros municipios». Recordó que los centros escolares de estudio se ubican en las comunidades de Tlaxcoapan, San Marcos y Cruz Azul.
Añadió que en los centros educativos se realizaron cuatro acciones como el establecimiento de la curricula de nutrición, talleres dirigidos a padres de familia y profesores, así como el cambio de loncheras y de comida industrializada y preparada en las escuelas.
El resultado es que en estas escuelas los niños mantienen un 40 por ciento de obesidad y sobrepeso, mientras que en los centros escolares de control, los niños pasaron de un 40 a un 50 por ciento.
