Los Dorados de Sinaloa perdieron la final del Torneo Apertura 2012 desde la última jornada de la temporada regular, cuando sabiéndose calificados fueron displicentes ante los Reboceros de La Piedad y cayeron 5 – 0 para pasar en el séptimo lugar a la liguilla.
Este partido termino por pesar en la gran final, pues el partido de vuelta se resolvió en el Juan N. López, escenario que a su máxima capacidad influyó hasta en el ánimo del árbitro que desde el minuto 12 dejó a los sinaloenses con 10 elementos en la cancha.
Con los goles en la tribuna, los abucheos para el rival, en espacial cuando Cuauhtemoc Blanco tocaba la pelota y el ánimo que siempre estuvo en todo lo alto, el jugador número 12 tuvo un papel muy importante en la conquista del título que representa para La Piedad poner un pie de regreso en el máximo circuito
Por su parte los Dorados se perdieron la oportunidad de tener una temporada perfecta con el campeonato de Copa y lo que hubiera representado un segundo título en apenas seis meses y la mitad del boleto para la Primera División.
El partido
El encuentro inició con una gran intensidad, desde el primer minuto el cuadro anfitrión buscó hacerse de la posesión del esférico, presionaban en toda las zonas de la cancha, no le daban espacios a los jugadores contrarios para tocar con tranquilidad.
Al minuto dos la defensiva michoacana mandó un servicio largo al sector derecho para Juan Manuel Cavallo, quien ganó en la lucha cuerpo a cuerpo, metió centro raso que se le pasó al cancerbero Leonin Pineda y Emmanuel García únicamente tuvo que empujar para el 1 – 0 y el empate en el global.
Después de la anotación los de Culiacán se veían desconcentrados. Un trazo largo a la altura de media cancha desencadenó un salto en busca por la redonda entre Javier Guemez y Emmanuel Tapia, pero el silbante Carlos Martínez consideró que la entrada del jugador visitante no fue limpia y le mostró tarjeta roja apenas al minuto 12.
Con un hombre menos el trámite del cotejo se inclinó en favor de los locales quienes manejaban el tiempo y espacio, los sinaloenses trataban de pararse bien en zona defensiva y buscar que Cuauhtémoc Blanco tuviera la magia para hacer una gran jugada que pudiera inquietar al cancerbero contrario.
Al 33´ llegó otro aviso a la cabaña de los sinaloenses por medio de un tiro de Juan Manuel Cavallo, pero Alfredo Frausto paró el esférico aunque el rebote le quedó a Rafael Murguía quien disparó por encima del arco, sin embargo los Reboceros se acercaban a la anotación.
Los ataques seguían en el área visitante, a cuatro minutos de concluir la primera mitad, un servicio largo desde media cancha hizo que el cancerbero de Culiacán saliera para intentar cortar la pelota, lo hizo, pero no despejó como hubiera deseado y Juan Manuel Cavallo apareció para meter disparo cruzado que se incrustó en las redes, Reboceros tomó ventaja y se respiraba olor a campeón.
Dorados no había podido preocupar a Leonin Pineda y fue hasta el minuto 45 cuando en un tiro de esquina Cuauhtémoc Blanco buscó hacer un gol olímpico, pero el cancerbero local logró desviar, esa fue la primera llegada que verdaderamente inquietó a La Piedad y con ella también se terminó la primera parte.
Para el complemento, el campeón de la Copa MX salió con la intención de ganar el balón e intentar empatar el encuentro. En los primeros instantes del segundo lapso se veía otra cara de los visitantes; Reboceros estaban sorprendidos con la postura del rival.
Al 50’, Cuauhtémoc Blanco cobró un tiro libre, mandó el servicio al corazón del área, salió Leonin Pineda de manera precipitada y le dejó el rebote a Gustavo Ramírez para que con la puerta abierta sólo tocara para marcar el descuento, en el partido y el empate global.
Para los dirigidos por Cristóbal Ortega cambió el juego en tres minutos, ya que al 65´ se fue expulsado Jesús Sánchez por doble amonestación y al 68´ vio la misma suerte Carlos Cárdenas después de hacer una falta cerca del área y recibir su segunda tarjeta amarilla del encuentro, todo estaba al revés, Dorados tenía 10 hombres, pero los anfitriones nueve y así se irían a los tiempos extras.
El primer lapso del alargue mostró a 19 jugadores muy cansados, las piernas ya no les daban, trataban de crear jugadas de peligro con la energía que les quedaba. Fue al 93´ después de un tiro de esquina cuando Antonio Martínez prendió de aire el esférico y marcó un golazo para poner en ventaja una vez más a su equipo, La Piedad se adelantaba 3-2 en el global y sabían que prácticamente el trofeo era de ellos.
Para el segundo tiempo extra el estado físico cada vez se veía más mermado, lesiones, calambres y demás eran sólo algunas dificultades que se presentaban en el terreno de juego con 25 grados centígrados de temperatura y así terminó el encuentro, con el 3 – 2 que le dio la gloria del triunfo a los michoacanos.
